El coronavirus obligó a detener el circuito de tenis profesional por seis semanas, pero algo increíble se dio en Sudáfrica, donde la medida detuvo un partido que estaba a punto de terminar.

Por el Challenger de Potchefstroom estaban jugando el británico Jack Draper (288º) y el alemán Tobias Simon (431º), duelo que fue cancelado para siempre cuando se disputaba, quizá, el último juego.

Pasa que primero el duelo se detuvo por lluvia y cuando estaban 6-3, 4-6 y 5-4 a favor de Draper, el juez de silla anunció que el compromiso estaba suspendido, por instrucciones que le informaron por interno.

El británico es el más perjudicado, porque estaba a cuatro puntos de la victoria cuando se calceló todo, hasta seis semanas más, por ahora.

El coronavirus tiene a casi todo el deporte mundial detenido.