Apareció el campeón. Liverpool dejó atrás los fantasmas del debut y este miércoles consiguió un trabajado triunfo ante el Salzburgo por la segunda fecha de la fase de grupos de Champions League. El equipo inglés estuvo a punto de empatar, pero gracias a Mo Salah pudieron sacar la tarea.
La apertura de la cuenta llegó temprano, cuando a los 9′ minutos de partido Sadio Mané encaró por izquierda y encajó la pelota en el arco. En los 25′, Andrew Robertson aprovechó un centro por derecha y se adelantó a todos para el 2-0. Como si fuera poco, en el 36′, Salah quedó con el balón frente al arco y solo la empujó para aumentar la ventaja.
El primer tiempo del Liverpool fue letal, pero lo que no se esperaban era la reacción del Salzburgo, que antes del complemento se encontró con el descuento de Hwang Hee-Chan. El tanto les abrió el apetito y al complemento salieron con todo.
En el minuto 56′, Takumi Minamino aprovechó el centro desde la izquierda y con una volea puso el 3-2 y la ilusión. Cuatro minutos más tarde, la joven promesa del fútbo mundial, Erling Haland, quedó solo frente al arco y puso la igualdad, desatando la locura del Salzburgo. Eso sí, no duraría mucho.
Como si fuera una novela épica, Mohamed Salah se metió entre los centrales y con un suave toque puso la ventaja del Liverpool. De ahí en más, ambos elencos tuvieron con qué igualar o aumentar la ventaja, pero finalmente el marcador se quedó en 4-3, dejando así el primer triunfo del equipo de Klopp en la presente edición de Champions.
