Claudio Bravo terminó muy caliente tras el empate 1-1 del Manchester City contra Atalanta en Italia por la cuarta fecha del Grupo C de la Champions League en Italia. El chileno ingresó por el lesionado Ederson, pero fue expulsado por una discutida infracción a Josip Olicic.

La decisión en primera instancia fue del árbitro, pero el asistente de video no corrigió la medida y Bravo mostró su enojo contra la incompetencia del VAR.

“En ningún momento hago falta, ni menos tengo la intención de golpear al rival. Él golpea mi cabeza con su pie, Muy rigurosa la tarjeta roja. Gracias VAR”, fueron los descargos de Bravo en Twitter, comentario que segundos después borró.

Poco después compartió unas declaraciones de Arsène Wenger, quien aseguró que no era tarjeta roja para el chileno e incluso Ilicic debió recibir amarilla por simular.