El defensor chileno Iván Román no estuvo entre los citados del DT argentino Eduardo Domínguez en el Atlético Mineiro, que perdió frente a Cruzeiro la final del estadual de Minas Gerais en un partido marcado por una batalla campal. Una gresca infernal que arrojó 23 expulsados.
Román vio todo desde la tribuna del estadio Mineirao, donde casi al final del encuentro que la Raposa ganó con gol de Kaio Jorge, se desató un violento escándalo donde reinaron los empujones, patadas y golpes por la espalda, como el que Hulk le dio al argentino Lucas Romero.
O el que Christian le propinó al zaguero central Lyanco, quien recibió golpes de al menos siete rivales, según un recuento viralizado en las redes sociales. Todo eso fue seguido atentamente por Román y un compañero suyo en el Galo, que perdió el partido 1-0.
A la distancia, el zaguero central de la selección chilena quiso intervenir en la pelea. Lo intentó hacer acompañado de Patrick. Pero ninguno de los dos tuvo éxito a la primera: a Román lo cazó justo un personal de seguridad. Le hizo una suerte de tackle para impedir que llegara a la cancha, que a esa altura era un ring de lucha libre.
Seguramente porque no lo reconoció rápidamente. Porque apenas Román se identifica, el guardia lo deja seguir su camino. A Patrick se la hicieron más sencilla: como iba vestido con la misma tenida que Román no quedaron dudas de que también era jugador de Atlético Mineiro. Allí termina la secuencia difundida por Itatiaia Esporte.
Iván Román se mete a la cancha durante la gresca de Cruzeiro y Atlético Mineiro
A pesar de que Iván Román entró al campo de juego, no hubo reportes de golpes o lesiones para el chileno en esta pelea descomunal entre jugadores de Atlético Mineiro y Cruzeiro en una de las finales estduales de Brasil. Seguramente, la más caldeada de todas.
Los 23 expulsados (11 en el Galo, 12 en el Cruzeiro) dejan claro el nivel de violencia que se apreció. “No recuerdo haber participado en algún acto de violencia así en ningún partido que haya jugado”, manifestó Hulk, quien fue captado en plena agresión al argentino Lucas Romero y también en un enfrentamiento con el trasandino Lucas Villalba.
“Es lamentable y no me cansaré de pedir disculpas. Uno intenta calmar las cosas, pero con la sangre caliente ves a un compañero siendo agredido y reaccionas automáticamente Tienes que defender a tu compañero y a los colores de tu equipo“, manifestó el portentoso atacante ex seleccionado de Brasil.

ver también
El puñetazo de Hulk a un rival en violenta pelea: “El culpable es el árbitro”




