Manchester City y Liverpool han compartido la cima del fútbol inglés en los últimos años y nos han regalado una gran rivalidad entre dos estilos de juego.
Sin embargo, un medio inglés reveló un escandaloso caso de espionaje que estiró aún más la rivalidad entre el actual campeón de la Premier y el monarca de la Champions.
Según The Times, los Redstuvieron acceso de manera ilegal a una base de datosde los cityzens, entre junio de 2012 y febrero de 2013, siendo calificado por el mismo como“el mayor ejemplo de mal comportamiento entre clubes de la Premier League en toda la historia”.
Los ‘ciudadanos’se percataron de la situación cuando sus rivales se interesaron por el fichaje del españolPaolo Fernandes,jugador entonces del Zaragoza, que acabó llegando a los mancunianos en 2017, ydenunciaronque el sistema que usan sus ojeadores había sido pirateado.
Según la información del periódico inglés, el director deportivo ‘red’ Michael Edwards y dos antiguos ojeadores del City que marcharon al Liverpool fueron los que usaron las contraseñas de trabajadores ‘sky blue’ para entrar en las bases de datos.
Ambos clubes llegaron a un acuero: los de Anfield tuvieron que pagarle un millón de dólares alos Sky Blues y admitieronsu culpa. Fue confidencial y no trascendió hasta ahora.




