Quique Setién hizo su estreno en la banca del Barcelona e inmediatamente confió en Arturo Vidal como titular. Y el King no dudó en responderle siendo clave para la apertura de la cuenta.

Tras una recuperación de balón y una gran jugada asociada, el King quedó con el balón listo en el centro del área, pero dejó a todos pagando metiendo un tremendo taquito para habilitar a Lionel Messi.

El argentino recibió la habilitación del volante de la Roja y quedó con la pelota servida para poner el 1-0 ante el Granada, poniendo así en ventaja al cuadro culé a minutos del pitado final.