Pese a que las medidas restrictivas de la pandemia ya quedaron en el pasado, aún hay miles de personas que no consiguen encontrar un nuevo empleo o recientemente fueron despedidos. Por ello se vuelve necesario conocer los beneficios disponibles para las personas cesantes.

Seguro de Cesantía

Es un seguro al que tienen derecho todos los trabajadores y trabajadoras dependientes con contrato indefinido, a plazo fijo, o por obra o servicio. Estos deben ser regidos por el Código del Trabajo.

Cuando el trabajador o trabajadora queda cesante, podrá retirar el dinero acumulado en esta cuenta, mediante giros mensuales según el porcentaje de remuneración.

El primer pago corresponderá al 70% del promedio de las 12 últimas remuneraciones antes de la fecha del cese de la relación laboral.

Desde el segundo pago los montos van decreciendo en un 55%, 45%, 40%, 35%, 30% hasta agotar el saldo de la cuenta.

Fondo de Cesantía Solidario

En caso que el saldo de la cuenta de cesantía sea insuficiente, se puede optar a un complemento financiado con el Fondo de Cesantía Solidario, siempre que el motivo de la cesantía sea por: Necesidad de la empresa, quiebra del empleador, vencimiento del plazo convenido en el contrato, conclusión del trabajo o servicio que dio origen al contrato o caso fortuito o fuerza mayor.

Como beneficios de este fondo, el o la afiliada puede acceder a cobertura de Fonasa, Aporte a AFP, Asignación familiar (rangos 1 y 2 con cargas activas) y cursos de capacitación gratuitos y apoyo para encontrar empleo.

Subsidio de Cesantía

Es un beneficio que permite a trabajadores que no están afiliados al seguro de cesantía acceder a una ayuda económica mensual, por un período máximo de 360 días, que da derecho a asistencia médica gratuita en los consultorios y hospitales del Servicio Nacional de Salud, recibir asignación familiar y/o maternal por sus cargas reconocidas y recibir Asignación por muerte, en caso de fallecer.

Este debe ser solicitado ante la institución previsional que corresponda al trabajador subsidiado (Instituto de Previsión Social o caja de compensación), la que será la encargada de su pago.