Uno de los objetivos de Gustavo Santander era representar a Chile y consagrarse campeón internacional. Este fin de semana lo logró. El deportista de 15 años consiguió el primer lugar en la Copa Pacífico, torneo internacional de natación organizado por La Federación Chilena de Deportes Acuáticos (FECHIDA) y disputado en el Centro Acuático Kristel Köbrich del Estadio Nacional. En su prueba, 100 metros espalda, venció a representantes de nueve países de la región.

“Es muy importante para mí ganar una medalla de oro en un torneo internacional, sentí mucha emoción”, recuerda el estudiante de Colegio Mayor Peñalolén, quien también subió a lo más alto del podio como parte del equipo de relevo mixto. Su cosecha de medallas incluyó, además, una plata en el relevo combinado 4×100 metros y un bronce en los 200 metros espalda.

Y aunque es muy joven, lleva más de una década entrenando para este tipo de resultados. “Desde que tenemos memoria, él ha sentido una atracción especial por el agua”, sostienen Karla Santibáñez y Mario Santander, padres del deportista. Ellos cuentan que su acercamiento a la piscina ocurrió durante Kínder en Colegio Mayor Peñalolén, donde comenzó a integrar la selección del establecimiento a muy temprana edad. “Quedó inmediatamente seleccionado y desde los 5 años comenzó un camino de entrenamiento y dedicación que continúa hasta hoy”, recuerdan.

Tiene de ídolo a Michael Phelps

Para Gustavo, cuyo ídolo es el multimedallista olímpico Michael Phelps, la natación no es un hobby: es una pasión. “Lo que más me gusta es la adrenalina de las competencias, cuando estoy en la piscina siento una mezcla de emoción y nervios, algo que no me pasa con nada más”, reconoce. Para él, la fascinación que consigue por la disciplina, se explica en su gusto “por la competitividad” y la satisfacción que experimenta “cuando bajo mis marcas”.

“A él le gusta mucho competir, se siente cómodo haciéndolo y eso hace que sus resultados vayan siempre al alza”, interviene Matías Jaque, entrenador de la selección chilena de natación y de Colegio Mayor Peñalolén. El profesional describe al joven como “un deportista con mucha disciplina, gran compromiso y buena actitud frente a los entrenamientos”. Revela, además, que ve en su pupilo muchas condiciones para seguir desarrollándose en la disciplina: “Este oro abre un poquito la ambición a lo que uno puede esperar de él”.

Independientemente de sus obligaciones como estudiante secundario, Gustavo entrena de lunes a sábado, principalmente en Estadio Mayor y algunas veces con la selección FECHIDA. “Es una actividad muy exigente, que implica levantarse de madrugada y, con frecuencia, realizar dobles jornadas de entrenamiento, por la mañana y por la tarde”, develan los padres del nadador. Jaque agrega que el deportista enfrenta 9 sesiones de piscina a la semana, más 3 sesiones de preparación física. “Cada una de ellas es de aproximadamente una hora y media a dos horas de extensión, es un programa realmente riguroso”, expresa.  

A pesar de su exigente agenda, Gustavo ve en cada entrenamiento y competencia un paso más hacia sus anhelos. “Mi gran sueño como nadador es llevar a mi país lo más alto posible y llegar algún día a los Juegos Olímpicos”, confiesa él. Ya se ha imaginado en esa cita deportiva, representando los colores de Chile. “Sería increíble poder compartir con los mejores nadadores del mundo”, finaliza.