Pablo Milad ha recibido duros dardos como presidente de la ANFP. Por esta razón, el directivo ahora se borda una medalla por haber resistido y terminar su periodo establecido.
Milad arribó a Quilín en 2020, en reemplazo de Sebastián Moreno. Su periodo ha estado marcado por los fracasos de la selección chilena, sobre todo a nivel adulto, sin ir a la Copa del Mundo de Qatar 2022 y Norteamérica 2026. Heridas que aún duelen en los hinchas.
El fin del ciclo Milad
El próximo jueves 19 de noviembre se celebrarán las elecciones de la ANFP, donde Jorge Uauy y Jorge Yunge competirán por el mandato. A pocos días que esto suceda, Pablo Milad salió a defender su gestión y las mejoras, según su punto de vista, que han tenido en los últimos 6 años.
“Hemos trabajado y reestructurado todo hace varios años para tener una base que antes no teníamos”, explicó el curicano. Incluso, Milad aseguró que perfectamente pudo dejar su cargo ante los malos resultados de La Roja, pero que prefirió mantenerse firme.
“Habría sido muy fácil renunciar y decir: ‘No clasificamos, yo renuncio y me voy para mi casa’. Eso no es un sentimiento de deportista, de luchador“, explicó con orgullo el directivo.
Con Pablo Milad la selección chilena tuvo como entrenadores a Reinaldo Rueda, Martín Lasarte, Eduardo Berizzo, Ricardo Gareca y cierra con el cuestionado interinato de Nicolás Córdova. En las series menores los resultados tampoco fueron muy buenos.
El cambio de mando de la ANFP está programado para el mes de enero de 2027. Con la llegada de un nuevo timonel, se espera que Chile por fin pueda tener un técnico oficial para La Roja adulta. El principal candidato sigue siendo Manuel Pellegrini, aunque no será fácil convencerlo.
