Un día gris fue el que vivió Cristián Zavala en el estadio Monumental. No solamente por la derrota de Coquimbo Unido por 3-1 y por su opaca presentación personal, sino por el recibimiento del público.
A pesar de haber comenzado el año como futbolista de Colo Colo, prefirió emigrar al elenco pirata luego de la pretemporada.
Lo hizo tras haber fallado un penal insólito en una definición ante Peñarol, donde quiso picar la pelota y se la entregó a las manos al meta uruguayo. Una acción que dio la vuelta al mundo.
Zavala pasó del amor al odio en el corazón del hincha
Tras haberse marchado del Cacique por tercera vez (antes fue a préstamo a Curicó y luego al mismo Coquimbo), la hinchada de los albos pasó del amor al odio.
Cuando ingresó en el segundo tiempo del duelo jugado en el Monumental se escucharon muchas pifias para Zavala, a pesar de haber ganado dos títulos con el Popular (2022 y 2024).
Cada vez que tocaba la pelota lo pitaban y, más encima, se ganó una tarjeta amarilla por haberse enfrascado en un problema con Diego Ulloa.
A pesar de esto, Zavala sigue perteneciendo a Colo Colo y es posible que a fin de año retorne a Macul, pues Aníbal Mosa confirmó que renovó su contrato con los albos para partir a préstamo.
“Se extendería el contrato y hay un valor que tendría que asumir Coquimbo y otro Colo Colo”, señaló en enero antes de que partiera nuevamente a la Cuarta Región.
