En momento de definiciones contractuales en Universidad de Chile con miras a la temporada 2027, uno de sus máximos ídolos históricos como Marcelo Díaz ya vislumbra el término de su carrera futbolística al concluir la presente temporada.
Desde esa posición, el volante conversó con el podcast oficial del club Metamos Bulla, donde junto con celebrar que será el primer canterano en dos décadas que logra retirarse con la camiseta azul, el primero tras Marcelo Salas, tiene un plan en mente, que no es consigo.
El deseo que expresó Marcelo Díaz es que sus dos compañeros y héroes de la Copa Sudamericana 2011, como Charles Aránguiz y Eduardo Vargas, concluyan sus carreras con la camiseta de la U, aunque respetaría si deciden hacerlo en sus clubes barriales donde surgieron.
La promesa de Marcelo Díaz a Aránguiz y Vargas
“Retirarme acá en el club de mi vida, de mis amores, no tiene precio. Me dicen te sobra para un año mas, ven a jugar acá, pero no, yo quiero mi último año como futbolista en la U“, expresó Carepato para luego deslizar una crítica a Azul Azul por cómo se comportan con referentes del club.
“Hay que romper la línea de tiempo, el único canterano que se retiró acá, ídolo fue Marcelo Salas, pasaron muchos años. Eso hay que cambiarlo, que otro canterano se pueda retirar aquí… Johnny (Herrera) merecía terminar acá, Pepe Rojas también, Matías Rodríguez, Lorenzetti, todos los que hemos sido parte de la historia merecemos terminar en el lugar que queremos“, enfatiza Díaz.
En esa línea, el volante apunta a que “le va tocar a Charles y Eduardo, la vida es así y yo desde estar desde el otro lado, haré todo lo posible para que ellos se retiren acá. Capaz que Charles dice ‘me voy a la Nueva Esperanza’, ahí le voy a decir que no que sea acá, pero cuando tu lo decidas”.
En síntesis
- Marcelo Díaz se retirará a fin de año en la U y será el primer canterano tras Marcelo Salas.
- Carepato criticó a la dirigencia por el trato hacia ídolos como Johnny Herrera o Pepe Rojas.
- El volante desea que Charles Aránguiz y Eduardo Vargas también cuelguen los botines en el club.
