Néstor Pitana fue protagonista decisivo en la final de la Copa del Mundo al cobrar una falta inexistente a Antoine Griezmann, que desembocaría en el primer gol de Francia y luego al señalar un penal por una mano involuntaria de Ivan Perisic.

Roy Keane, comentarista en la TV inglesa, criticó duramente al árbitro argentino: “Los jugadores croatas merecieron mucho más. El árbitro tomó una decisión ridícula. Una vergüenza”.

Luego, añadió: “Se nota que este árbitro nunca jugó al fútbol. Ahora deberíamos estar hablando del partido y no de ese idiota”.