Notera que denunció acoso en Rusia le hizo una propuesta indecente a Marruecos: "Quiero dormir con el enemigo"

La española María Gómez está en el ojo de la polémica por su actuación en el Mundial de Rusia. Se quejó de que un hincha le dio un beso al aire, pero también hizo comentarios sexistas sobre los jugadores de Marruecos.

El Mundial de Rusia no ha estado ajeno de acusaciones de sexismo, como fue la hecha por la periodista española María Gómez durante su visita al país eslavo. En la antesala del duelo entre España y Rusia y mientras hacía un despacho en la calle, la notera fue acosada por un hincha, quien le dio un beso y salió arrancando.

La profesional se quejó amargamente del hecho. "Lo he dicho y lo repito: no somos muñecas, floreros, objetos,ni trozos de carne esperando besos que no pedimos. Somos profesionales haciendo nuestro trabajo y lo único que exigimos es respeto", expresó la profesional de Mediaset.

Sin embargo, este reclamo se ha visto opacado por una actuación anterior de María Gómez, que en la previa del duelo que jugaron España y Marruecos se refirió de manera sexista sobre la buena presencia de los jugadores del equipo africano.

"Quiero dormir con el enemigo. Los pibones de la selección de Marruecos son alucinantes, te lo prometo. Subía en el ascensor y decía 'pero madre mía, cómo son todos tan guapos y majísimos'. Van a perder mañana pero alguien tendrá que consolarles, alguien tendrá que invitarles a un zumo", dijo al aire la controvertida notera.

Cabe señalar que Marruecos y España terminaron igualados 2-2 en el último encuentro de la fase de grupos, lo que determinó la eliminación de los africanos. Sin embargo, las palabras de aquella jornada fueron recuperadas y hoy pesan sobre María Gómez, que no se ha referido sobre el particular.

Por cerrar el tema y por todos los que os habéis preocupado por mí y mis compañeras. . Denuncié una situación real que sucede en el periodismo deportivo: algunas reporteras nos enfrentamos a situaciones incómodas, irrespetuosas, complicadas para trabajar, llegando en algunos casos al acoso. Y ha sucedido en mundial. . Yo misma haciendo un directo viví cómo un hombre apareció de la nada, se me abalanzó e intentó besarme. . Hay quien dice que exageramos, que es broma, que no es para tanto o lo fácil: feminazi. Pero no. ¡NO! Nadie puede tocarnos, besarnos, sobarnos, ni nada parecido sin nuestro consentimiento. Seamos mujeres u hombres. No hay nada de gracioso en eso. Hay compañeras que han sido manoseadas. Eso no es tolerable, no es negociable; aquí no hay debate. . Y porque tiene que dejar de suceder, debemos denunciarlo. Todas las veces que sea necesario, cada caso, por pequeño que sea. . Lo he dicho y lo repito: no somos muñecas, floreros, objetos,ni trozos de carne esperando besos que no pedimos. Somos profesionales haciendo nuestro trabajo y lo único que exigimos es respeto. . Y no estaría mal, de paso, dejar de cuestionar nuestra valía para cubrir información deportiva basándose en el físico. Hoy me han dicho cosas como “estás ahí por guapa, ahora no llores”. Basta ya de este tipo de comentarios hacia las mujeres. . Por supuesto, exigimos el mismo respeto para los reporteros. Si denuncio los casos con reporteras es porque, desgraciadamente, son más comunes. . Por otro lado, quiero recalcar que, desde mi punto de vista, estas actitudes no representan al conjunto de los hombres. Son sólo los descerebrados los que creen que pueden comportarse así. Espero que con nuestras denuncias recuperen la neurona. . Es cierto que algunos aficionados a veces suman euforia y alcohol y pierden el control. También les pedimos respeto cuando estamos trabajando en la calle y estadios. . Por último, dejar claro que en el mundial no trabajamos con miedo, esto son excepciones. La experiencia está siendo espectacular, a nivel personal y profesional y voy a seguir exprimiéndola. . Gracias por tanto apoyo, mensaje bonito y empatía de hombres y mujeres. Juntos es como debemos luchar

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