Mertesacker revela crisis de pánico con vómitos y diarrea antes de cada partido y anuncia retiro: "Estoy roto"

El gigante campeón del mundo con Alemania en 2014 anunció que colgará los botines al final de la presente campaña con el Arsenal de Inglaterra.

En un sorpresivo anuncio, el defensor alemán del Arsenal Per Mertesacker comunicó que se retirará del fútbol a los 33 años, producto de una serie de malestares que ha padecido permanentemente cuando le corresponde actuar en el profesionalismo, producto del pánico, una verdadera extrañeza para quien fue campeón del mundo en Brasil 2014.

En entrevista con Der Spiegel de Alemania, el defensor reconoce que "debido a a las expectativas de la gente, mi estómago se revuelve como si tuviera que vomitar. En una ocasión tragué la bilis tan fuerte que hasta que mis ojos se llenaron de lágrimas. Giraba la cabeza hacia un lado y la barbilla hacia los hombros para que nadie se diera cuenta, que las cámaras de televisión no lo viesen, que el entrenador no se enterase y qye los compañeros de equipo tampoco", explicó el zaguero.

La mayoría de estos síntomas el jugador los guardó en silenio. "Esto no puede sonar como queja, porque soy consciente de los privilegios de mi vida. Es la primera vez que cuento lo de las náuseas. Luego viene la diarrea, en la mañana de cada día de partido. Mirando hacia atrás ha ocurrido en más de 500 días de mi vida", asumió.

El malestar era permanente. "Desde la cama tengo que ir de inmediato al baño, después del desayuno hasta el inodoro, desde el almuerzo hasta el baño, en el estadio otra vez al baño… Durante un tiempo solo toleraba fideos con un poco de aceite de oliva. Pero no quise dramatizar en ello y ntuvo ningún efecto en mi desempeño", dijo Mertesacker, que ni siquiera comentó la situación con amigos y familiares.

El pánico incluso es tal que Mertesacker reconoce que jugar fútbol ya no le es grato y que prefiere ver los partidos desde la banca o la tribuna. "Nunca quise ser futbolista profesional. El fútbol era mi hobby, y eso es todo. Mi cuerpo está roto, tiene que terminar. Todo el mundo dice que saborearé el último año, jugaré tanto como pueda y absorberé todo pero no. Prefiero sentarme en el banquillo, incluso en la grada", lamentó.

Pero el hombre que en Alemania vistió las camisetas de Hannover y Werder Bremen antes de partir en 2011 al Arsenal, igual quiso valorar los sacrificios por el deporte. "Incluso si vomito antes de cada partido y tengo que ir veinte veces al mes a terapia, valió la pena por los recuerdos", completóPero incluso si vomito antes de cada juego y voy a rehabilitación 20 veces al mes, lo haría una y otra vez. Valió la pena por los recuerdos", cerró. 

Foto: Getty Images

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