Raheem Sterling le pegó al suelo y simuló un tremendo penal que el árbitro se lo concedió

El ariete del Manchester City tras sentir un contacto se tiró un impresentable piscinazo que el juez central del encuentro se lo dio.

Manchester City se vio beneficiado por un tremendo piscinazo de Raheem Sterling que el árbitro se comió y le dio un penal inexistente.

El ariete de los celestes entró al área y golpeó al suelo cuando intentó darle al balón. Ahí se desplomó y pidió la pena máxima. El juez central dio el cobró y los futbolistas del Shakhtar Donetsk no entendían nada. Gabriel Jesús puso el 2-0.

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