Los cuatro condoros históricos con Chile al debutar nuevas reglas FIFA

La Roja no ha tenido fortuna con el estreno de algunas normas. El primer penal que le cobraron en un Mundial lo perdió, recibió la primera expulsión por tarjeta en una máxima cita, también sufrió una doble amarilla por una norma que fue derogada en el Mundial Sub 20 de 2005 y ahora no tuvo buen debut con el VAR. 

Ante Camerún, por primera vez se le aplicó a Chile el Video Assistant Referee (VAR) , el nuevo método que está entrando en vigencia en el fútbol para corregir errores arbitrales evidentes mediante un equipo dispuesto que ve la repetición e informa al principal del compromiso. Y, por cierto, fue con polémica.

Eduardo Vargas estaba en línea y, cuando mucho, podía existir un offside milimétrico en la jugada que era el 1-0 para la Roja ante el campeón de África en la Copa de las Confederaciones. No obstante, y tras los festejos, el juez esloveno, Damir Skomina, decidió anular la conquista luego de que fuera notificado de un presunto fuera de juego de Turboman.

Esto nos lleva a repasar el estreno de diversas reglas FIFA que, con la Roja, no han sido muy afortunadas. Por ejemplo, antes de que existieran las tarjetas rojas, los libros hablan del chileno Plácido Galindo como expulsado por lesionar a un rival en el Mundial de Uruguay de 1930 ante Rumania. Recién en la máxima cita de 1970 se introdujeron las cartulinas para sancionar y evitar los diálogos con los árbitros, pero no fue hasta la de Alemania 1974 que salió la primera para echar a un futbolista… y fue a un nacional.

Carlos Caszely es recordado como el primer futbolista en recibir tarjeta roja en un Mundial. Y fue por infraccionar al alemán Berti Vogts. “Era una falta que no ameritaba tal sanción”, ha repetido siempre el Chino.

Otro hecho histórico es el primer penal en un Mundial. Fue para Chile y lo falló Carlos Vidal en Uruguay 1930. Algunos escritos le dan tal responsabilidad a Guillermo el Chato Subiabre, pero las notas de prensa apuntan al Zorro como el autor de ese “tiro de la muerte”, como fue bautizado en 1891.

El último recuerdo es del Mundial Sub 20 de Holanda en 2005. Ahí se introdujo una norma que luego sería derogada: tras un gol en contra, ningún futbolista del equipo que sufrió el tanto podía tocar el balón. Esto para evitar las bataholas por hacer tiempo. Y Gonzalo Jara lo hizo ante España, recibió una segunda amarilla y se fue a las duchas. Luego vendría la hecatombe y el 7-0 que dejó en nada la goleada por el mismo marcador que la Roja de José Sulantay le había endosado a Honduras en la jornada inaugural, pero eso es otra historia.

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