MENU

Heller sumó nuevo fiasco: “Autopréstamos”, resultados, crisis económica, el estadio, Beccacece…

El presidente y máximo accionista de Azul Azul no lleva mucho más de dos años controlando el club y salvo un par de títulos, su mandato ha sido derechamente pésimo.

El 7 de abril del 2014 Carlos Heller asumió como presidente de Azul Azul y lo hizo prometiendo llevar a la U a un futuro esplendor. Fuerte inversión, gloria deportiva, planteles de lujo y el estadio. Hasta ahora, el empresario casi suma sólo desastres al mando de la concesionaria.

El mismo día en que José Yuraszeck dejaba su puesto, Heller prometió que iba a construir un estadio e incluso anunció en dos ocasiones, y de manera oficial, que el proyecto tenía un terreno y todo listo.

Primero en la laguna Carén, con anuncio junto al alcalde incluso, y luego la compra de un terreno en La Pintana. Ambas situaciones están en el tacho de la basura, al igual que buena parte de la credibilidad del presidente.

Otro punto que ha marcado la presidencia de Carlos Heller son los pésimos resultados económicos que tienen a la U con inviabilidad de funcionar si no fuera por los préstamos que realiza el propio presidente.

Heller es dueño del 60% de las acciones de Azul Azul y sigue aumento su poderío tras realizar un aumento de capital destinado a recaudar 10 millones de dólares para invertir en el club. El problema es que de esa cantidad, -que viene tras vender nuevas acciones, lo que baja el valor de las acciones de los minoritarios- son 5.7 millones de dólares los que deben ser devueltos a las empresas del presidente. Esto, con la obvia ganancia de intereses. El resto se utilizó para reforzar el plantel de Beccacece.

Heller ha realizado dos préstamos a Azul Azul y esto le ha permitido tener números no tan negativos en los últimos balances. En 2015 tuvo pérdidas de tres mil millones de pesos y en 2014 de 1600 millones de pesos, según El Mercurio.

Esto también se suma a la reducción del aporte del auspiciador Claro a Azul Azul, que bajó por los malos resultados y la inviabilidad del estadio en casi 800mil dólares desde el 2016 al 2017.

Otro punto clave que eleva la crisis de Heller en la U, es su distanciamiento con la casa de estudios de la Chile. Desde la Casa de Bello prácticamente rompieron relaciones tras el fracaso de la construcción del estadio en laguna Carén y de la sociedad que se pretendía crear. Además desde la institución educacional se le critica que Heller sea el dueño sin contrapeso de Azul Azul y que existan directores, como Mario Conca, que estén vinculados a delitos.

A Heller también se le acusa de mantener a gran parte de la barra de Universidad de Chile a su favor, debido a que ha conseguido que estos puedan ingresar bombos, banderas y lienzos gigantes. Esta cercanía con el núcleo de la hinchada hace que no existan cuestionamientos fuertes en su contra pese a la pésima administración o incluso que se respalde a Beccacece.

El tema deportivo también ha sido un fracaso constante en la época de Heller. Sólo consiguió un Torneo de Apertura, una Copa Chile y una Supercopa bajo su mandato, pese a que ha invertido más de 10 millones de dólares en refuerzos en dos años.

En el Apertura 2014 fue campeón, en el Clausura 2015 7°, en el Apertura 2015 10° y estuvo cerca de irse al descenso y en el Clausura 2016 marcha 10°.

En la Libertadores 2015 el equipo sólo consiguió tres puntos y fue último en su grupo, mientras que en la del 2016 cayó ante el débil River Plate de Uruguay en la primera ronda y sin anotar goles.

Pese a que fue Martín Lasarte el que estaba al comienzo de su mandato, el mayor error de Heller fue respaldar a Sebastián Beccacece. Le permitió empezar a trabajar cuando el uruguayo aún no se iba y le dio una libertad sin precedentes para armar un equipo.

Gastó siete millones de dólares en refuerzos –contando los 2.5 que pagó por Beausejour-, le permitió a Beccacece sacar a 26 jugadores y contratar 14 en menos de 10 meses y no objetó que el contrato con el técnico fuera tan largo y tan caro. Dos millones de dólares por cinco semestres para un técnico sin experiencia alguna.

Otro punto crítico en el mandato de Carlos Heller es la utilización de juveniles en el primer equipo. Con Martín Lasarte la U estuvo a punto de perder tres puntos por la norma del sub 20 en cancha y Sebastián Beccacece mantuvo la tónica.

Se compró un delantero sub 20 de La Serena, Mario Briceño, y se tapó absolutamente a toda la camada juvenil de la U, pese a los resultados positivos en sus categorías y la fuerte inversión anual en los cadetes. Además se trajo al experto español Edorta Murua y en dos años, Universidad de Chile no tiene jugadores exportables nacidos de su cantera ni tampoco presencias reales y relevantes en el primer equipo. Algo impensado para la historia del club que siempre tuvo jugadores nacidos en el club defendiendo al cuadro principal.

Otro gran error de Carlos Heller es el poder absoluto que tiene Johnny Herrera en el club. Si bien el arquero y capitán es un ídolo histórico de la U, su voz es casi tan fuerte como las de los técnicos y el mismo presidente admitió que el golero le recomendó a Beccacece o que ha pedido que echen a algún DT. Casualmente el seleccionado nacional discutió con el DT en la final con la UC y eso terminó  por sumar un nuevo punto a la larga lista de razones de por qué se debía sacar al entrenador.

Además Carlos Heller ha sido muy criticado por los hinchas por despojar al equipo de los referentes y cambiar jugadores históricos e ídolos como José Rojas, por ex colocolinos. Incluso hubo rayados en el CDA en su contra.

Pese a que Carlos Heller tiene un bajísimo apoyo dentro de los hinchas, no existe nadie que pueda pelearle su poderío en la U. Esto porque además del 60% de las acciones que tiene, mantiene una alianza con los Schapira que controlan un 20% restante lo que hace que su influencia sea absoluta.

Foto: Agencia Uno

RedGol recomienda

Más noticias de tu interés

RedGol recomienda