Borghi y la salida de Medel y Vargas: “No cumplieron con un compromiso”
El DT de la Selección Chilena recalcó que ambos valores no fueron castigados y sólo separados por este partido, dado que, pese a que estaban en su día libre, habían dado su palabra de, en el caso del Pitbull, guardar reposo por su lesión y en el del delantero de ir a su casa tras las despedida de Diego Rivarola. Explicó que llamó a Rabello y Castillo (molesto porque se haya filtrado antes) sólo para sumarlos y que tiene reemplazantes para los marginados en el banco.
Visiblemente molesto, el DT de la Selección Chilena, Claudio Borghi, explicó los motivos de la marginación de Gary Medel y Eduardo Vargas tras su salida nocturna en su día libre.
“Gary Medel no tenía que hacerse ningún examen, está en proceso de recuperación de su desgarro y tenía un tratamiento que lleva a cabo sin ningún inconveniente. Iba a ser esperado hasta el viernes. Tiene un músculo rotor mal y sólo esos movimientos le provocaban dolor. Esta mañana había una actividad en la mañana, un compromiso que tienen con un sponsor y llegó”, comenzó aclarando sobre el Pitbull.
¿Entonces? “Lo que ocurrió es simple: la semana pasada lo mandamos a Santiago para mejorar lo más rápido posible su lesión, estaba en buenas condiciones, pero creo riesgoso que no haya cumplido con el descanso necesario. No veo conveniente esperarlo. Tiene opciones de ser transferido y no quiero interferir con eso, después de lo sucedido prefiero darle descanso. Es una decisión técnica, no es una sanción. Fue liberado para que termine su recuperación y vacaciones”, sentenció.
Sobre el hombre del Napoli comentó que “saben que ayer fue la despedida de Diego Rivarola. Él me pidió el permiso y me comprometí que no habría ningún problema. Se le informó al presidente como corresponde y si bien fui criticado, el compromiso era que jugaran 20 minutos. Les dije que arriesgaba bastante y el compromiso era que una vez terminado el partido se iban a sus casas. Cinco se fueron y uno no. No cumplió con la palabra que tenía conmigo. Por eso no creí que era conveniente que estuviese. Tampoco hay sanción, sólo fue apartado de este partido y esperamos tenernos para el próximo”.
Pese a esto, puntualizó que “los dos estaban en su día libre, eso es muy importante. Pero teníamos un compromiso de palabra. Pese a esto no corren castigos. Da bronca enfrentar cámaras por temas extrafutbolísticos. Me tiene cansado. No hay problemas con ellos, sólo expongo las causas y entienden, me imagino, que no está bien lo que hicieron. Cansa dar explicaciones por cosas que no hago y que no son deportivas”.
LA MOLESTIA DEL BICHI
Acto seguido, Borghi se quejó por un hecho puntual: “El que no entiende algo tiende a destruirlo. Ayer una mala persona tuiteó que Vidal y Sánchez se habían peleado. Una mentira del porte de un buque. Nadie vio el entrenamiento. Había una cámara de Chilevisión y si captó algo, se pudieron dar cuenta que jugaron en el mismo equipo. Eso hace mucho daño. Mi teléfono empezó a sonar a las seis de la tarde y no paró hasta las siete de la mañana. Si algún tuitero empieza a hablar pavadas no saldré a aclararlo todo”, disparó.
En el mismo tono, dijo que “se están metiendo en los tiempos de trabajo y en sus tiempos libres (de los futbolistas). Eso es injusto. Pueden hacer lo que quieran salvo que tengan, por ejemplo, recomendaciones médicas como Gary. Pero si vamos a pretender que no hagan nada es injusto”.
Y al ser consultado por el llamado de dos jugadores Sub 20, también se molestó: “Eso da más bronca todavía, porque hay gente adentro que 'sapea'. Sí, incorporamos a estos dos jugadores. Castillo y Rabello están jugando muy bien, no tenemos opciones de traer un jugador por puesto, los conocemos y por recomendaciones de (Fernando) Carvallo y (Roberto) Hernández los subimos de la Sub 20. Pero no son sus reemplazantes. Tenemos a Leal, por ejemplo, al medio y a Junior arriba con características similares a los que salieron”, espetó.
SU FILOSOFÍA Y EL PARTIDO DEL SÁBADO
Mucho se ha hablado de la disciplina y la forma de ser del Bichi. Pero éste dejó en claro de inmediato que “confiaré en los jugadores hasta la muerte, me considero jugador de los 9 años y sé de todo el cariño que puede haber entre los futbolistas y los entrenadores. Se equivocan, pero es como la vida misma. Si yo pudiese hablar con la prensa de táctica, de pelotas paradas, estaría contento. No estudié para eso. Noto mucha envidia por el jugador de fútbol. Ellos no se dan cuenta. Hablan de sus autos, de cómo se visten... Sucede en todo el mundo, pero sólo en Chile se recalcan incluso con personas que no tienen moral para hacerlo”.
Finalmente, y metiéndose en la cancha, dijo que ante Venezuela “el equipo hasta ahora sería el mismo. El único que no trabajó fue Matías (Fernández), entró (Cristóbal) Jorquera y lo hizo bien. Hemos visto que el fuerte de ellos, y muchos otros equipos, son las pelotas aéreas. Tenemos que buscar algo que impida que puedan tirar centros o hacer faltas cerca del área. Tenemos que mantener la pelota abajo y ahí creemos que andamos mejor”.