El Monumental será un hervidero
Finalmente la policía decidió que, la vuelta entre River y Belgrano del domingo a las 14, se juegue con público. Además ratificó que el operativo policial movilizará a más de 2.500 oficiales. Mientras que los hinchas Millonarios planean a piedrar el bus del equipo cordobés para intimidarlos.
BUENOS AIRES, ARGENTINA – Luego de los vergonzosos y grandísimos incidentes en el Belgrano-River, de anoche, se ponía en duda la asistencia de público Millonario para la vuelta del domingo. Es que fue asombrosa impunidad con la que los barras de River entraron al terreno pidiendo que, pusieran más “huevos”, a Román (cometió el penal con la mano), Lamela y Almeyda dejó a todo el mundo boquiabiertos pesando e imaginando el posible contexto totalmente hostil para la revancha. Lo mismo que sufrió Carrizo en el hotel donde concentraron en Córdoba, cuando un hincha le gritó: “¡Vendido, vendido!”, a lo que el arquero iba a responder con goles, pero lo alcanzaron a detener.
Por todo esto, hoy el Comité de Seguridad junto con representantes del Gobierno, decidieron que habrá asistencia de público en el Monumental para el partido de vuelta entre River y Belgrano. También confirmó que serán 2.500 uniformados los que custodiarán los alrededores del estadio, un hecho sin precede en el fútbol argentino, ya que dobla la cantidad de policías de un Boca-River. El partido arranca a las 14 hrs (Chile) con entradas agotadas. Ahora la pregunta que quedará colgando ¿le jugará a favor o en contra el apoyo de sus hinchas? ¿Será Aliento ó presión la que sentirán?
Lo peor de todo es que los hinchas están planeando, por intermedio de foros, atacar con piedras el bus en el que arribarán a Buenos Aires el plantel cordobés. De igual forma se lee en las propuestas que, irán hasta la concentración del Pirata con bombas de estruendo para causar un pavor jamás sentido por los jugadores del equipo de la B, donde también dejaran una bandera que les diga:”Nos jugamos historia, ustedes la vida”. La idea igualmente, de los simpatizantes riverplatenses, es intimidar a la visita y hacerles sentir la presión a penas lleguen a la capital trasandina, para que jueguen con miedo. Por último también expresan la sensación de miedo y que por ello tomarán cartas en el asunto, a su manera, sino “nos vamos a la B” afirman.