Los hitos de la era de Marcelo Bielsa
Victorias inéditas y triunfos en el exterior fue lo que más se celebró con el rosarino en la cabina técnica de Chile.
Tras su arribo el 10 de agosto de 2007, luego de que Harold Mayne-Nicholls le quitara el piso que ya le había otorgado a Nelson Acosta tras los incidentes en la Copa América, en el poco célebre “Puerto Ordazo”, se sabía que su método sería particular.
Y rindió frutos, pese a partir mal: el 7 de septiembre del mismo año, Chile cayó en amistoso por 1-2 ante Suiza (anotó Alexis Sánchez). Cuatro días después llegaría el desquite: con dianas de Eduardo Rubio y Hugo Droguett, la “Roja” vencía a Austria por 2-1.
El 13 de octubre era el primer partido oficial y dos tiros libres perfectos de Juan Román Riquelme estructuraron el 2-0. Hasta que comenzaría a caer la historia...
El 18 de noviembre de ese año, Chile consiguió su primer empate en Montevideo gracias a dos tantos de un histórico, Marcelo Salas en su adiós a lo grande. 2-2 final.
El 15 de octubre de 2008, la “Roja” venció por primera vez en partidos oficiales a Argentina, en una noche cálida del Nacional con tanto de Fabián Orellana.
Llegó 2009 y la primera victoria tras 24 años en la hostil Lima para luego, después de 28 temporadas, ganar en el Defensores del Chaco a Paraguay.
Este rendimiento de visitante quedó refrendado con un 61,8% en condición de forastero, con éxitos ante Bolivia, Venezuela, Perú, Paraguay y Colombia. En el Mundial se ganó en tierras extranjeras tras 60 años y luego de 48 largas temporadas después del 1-0 a Yugoslavia en Chile.
El cierre fue perfecto: Chile derrotó a una Uruguay cuarta del mundo por 2-0 en un repleto Estadio Monumental. ¿Ante Estados Unidos? El ambiente ya estaba enrarecido y jugaron sólo hombres del medio local.
Que el que venga sea igual o mejor.