Opinión: ¿Y ahora, quién podrá defendernos?
Quedan 10 días del 2011 y el futuro de Colo Colo en el 2012 no se ve mucho mejor que el año que ya se va. En el Monumental siguen los mismos problemas y, para peor, todo se oscurece mucho más. Ahora y más que nunca, el Chapulín deberá aparecer.
De los errores hay que aprender o dejan de ser errores y es una conducta que se repite. Se explica en Colo Colo en tantos puntos, que resulta hasta normal.
En cada una de las líneas del club hay un problema y todo reventó en un 2011 vergonzoso para una institución que cada día se enreda más.
Todo comienza de la cabeza y la cabeza es el dueño. Hernán Levy ha demostrado una y otra vez que no sabe de fútbol y a la larga es el que maneja todo. El que compra, el que ronca y por supuesto, el que suelta el dinero. No es explicable tanto delantero y esos seis millones de dólares en refuerzos si no se jugaba nada más que el Clausura. Para peor, compraron y a los pocos partidos echaron al DT. O sea, botaron plata. ¿Quién decide, Pizarro, el DT, Levy, los gerentes, los representantes, la Garra Blanca?
Hay autocrítica, sí. Pero la autocrítica en Colo Colo no sirve, si se van a cometer los mismos errores. Levy anuncia contrataciones y refuerzos, pero no asume que el problema es otro y va mucho más allá.
Basay puede tener su gusto futbolístico, eso está claro. Puede pedir a Pedro, Juan o Diego y estará en su razón. No hay más donde buscar en el club tampoco. El problema, es que cuando pide a Juan y le traen a Francisco o Pide a Pedro y le traer a Nicolás. Ya lo hizo Colo Colo en muchos casos y el ejemplo perfecto es el millón de dólares gastado en Cabrera.
El problema futbolístico no es el peor de Colo Colo en realidad. Salvo Mena no hay jugadores nacidos en el club que jueguen. Ninguno y los que juegan, no rinden.
Es un círculo que no termina. El presidente trae a Rieloff y tienen a Fuenzalida y todos los laterales derechos del club, hasta la sub15, quedan tapados. Lo mismo los arqueros, delanteros, volantes, etc. Los buenos se van a préstamo y los que quedan no tienen continuidad. Resumen, todas las inferiores no ayudan en nada.
No hay recambio en el club, pero sí lo hay en los refuerzos. No se mantiene la base de año a año y que Basay siga, y que no haya voces que pidan su salida, es algo que roza el milagro. Es raro que un jugador como Scotti que fue titular indiscutido y capitán se vaya por la puerta de atrás.
Para peor. Blanco y Negro cobra carísimo por unas entradas que sólo sirven para comprar y mantener jugadores que no deberían estar o simplemente no lo merecen. ¿Qué pasa con Toro?, ¿Por qué Millar no tiene ganas de jugar y sigue siendo titular?, ¿Por qué todo radica en lo que pueda hacer Paredes? Es Colo Colo y se supone que hay opciones.
Ahora apareció la Garra Blanca –la misma que es amparada por Blanco y Negro y amenaza a todo el mundo-. Levy ya se enfrentó públicamente a los barristas, prometió mano dura, pero sigue permitiendo que el líder –el mismo que amenaza de muerte a colegas- siga estacionando su auto en el Monumental. Ni hablar del apoyo directo.
La barra pide jugadores y le cierra la puerta a otros. Lo peor que podría hacer el club es hacerles caso. Ahí ni el Chapulín, ni nadie los salva.
Para sumarle otro punto, Colo Colo metió 40mil personas contra Cobreloa y aún así, varios de sus jugadores no se motivan. ¿Por qué en un club como Colo Colo hay jugadores que trotan? ¿Por qué un DT tiene que hacer una cena para motivar a sus jugadores? ¿Por qué jugadores que en otros equipos rinden, en el Monumental no pueden? No es un problema de talento o de miedo. El ambiente en el club está feo, muy feo y sólo un salvador podría limpiar todo.
En Colo Colo anunciaron una larga pretemporada de dos semanas. Necesitan limpiar a los jugadores y comprometerlos con la camiseta. No existe una unión en el camarín e incluso hay voces que dicen que nuevamente hay algunos que no están al 100% con el DT.
Sin embargo, si no se arreglan muchos puntos y empiezan a escasear los millones- Levy ya dijo que no sobra la plata como antes- el futuro de Colo Colo será más negro que blanco.
Ya se vio en otros clubes grandes de América, que la historia sólo hace que las caídas sean más duras.
Quizás ni el Chapulín pueda rescatarlos.