Análisis: Uno a uno que no hicieron uno
Son 15 los protagonistas del duelo, contando los cambios y al DT, que para bien o mal, ayudaron bastante a Uruguay para que hiciera cuatro goles.
Claudio Bravo: Sacó varias y no tuvo responsabilidad en la mayoría de los goles. Pero cuando más se necesitaba que el capitán no tuviera errores, se comió el que mató anímicamente a Chile.
Marco González: Rindió. Así de simple y sencillo, quizás el mejor de la Roja haciendo lo más elemental del fútbol: equilibrio y simpleza. Cuanto tenía que reventar, reventó. Igualmente perdió marcas en córner y su lentitud en la línea de a tres pesó.
Waldo Ponce: Nadie entiende que le pasó a Ponce. Suárez lo superó con una amplitud que sorprende. De los goles, en su mayoría fueron por el líbero, que poco acompañado por sus compañeros sufrió contra el mejor de la cancha.
Pablo Contreras: Lento y perjudicado por el gran error de Chile, la izquierda. Poco acompañado por Campos Toro, el zaguero estuvo lento y mostró que la línea de tres defensores no es para él ni para el resto de los defensores.
Mauricio Isla: Solo cuando iba arriba y solo cuando iba abajo. El nivel de Isla es bajísimo en comparación al que tuvo. Ni siquiera es compararlo con otros jugadores, con él mismo de hace algunos meses, este Isla pierde por boleta.
Gary Medel: El Gary, simple y claro. Pudo jugar mal como todos, desordenado y solo, pero tiene un corazón que le rompe la camiseta. No por llorar al final del duelo, ni por mostrar dolor, pero dentro de un esquema sin mucho fundamento, el volante destacó con algo tan simple como el orden.
Marcelo Díaz: Improvisado, 10 minutos antes le dijeron que no iba por la izquierda e iba por el centro. No pudo ni crear ni quitar. No fue un debut feliz para Díaz, pero está exculpado por la táctica que no le dijo nunca “haz esto o aquello”.
Matías Campos Toro: Debutó con poco. No tiene la culpa de nada e incluso llegó al gol, bien anulado y todo, pero llegó al gol. Debut poco feliz, pero no se le puede quemar.
Matías Fernández: Intentó cuando tuvo la opción. Condujo e intentó hacer algo, pero estaba tan solo que realmente era imposible. Se intentó juntar con Suazo, pero arriba miraban y veían a Lugano, Godín atrás de Vargas. No pudo hacer mucho ante el Ruso y Arévalos.
Eduardo Vargas: Soledad absoluta. Corrió y tuvo la gran oportunidad de Chile, no se juntó nunca con Isla y poco y nada hizo con Suazo. Se perdió en la marca rival y su talento no sirvió de nada.
Humberto Suazo: Igual que con Argentina. Se mueve, arrastra marcas, poco aporta en dañar el arco rival, pero ya no se sabe si exigirle o qué. Pero se pierde un goleador de raza con una formación que lo pone a luchar contra dos, que esta vez, le dijeron “vo” no pasas por acá. Se enganchó, pero salvo el pase a Vargas, mucho peligro no creó.
Milovan Mirosevic: Jugó media hora en un duelo que ya estaba finalizado. Estuvo en cancha cuando el equipo se fue en ofensiva y su labor en el medio pasó inadvertida.
Gustavo Canales: Entró al sacrificio y sus 19 minutos en la cancha, no se vieron reflejados. De paso hay que decir que es un jugador que no lleva más de tres partidos seguidos jugados y mucho no pudo juntarse con Paredes. Se enganchó y se perdió.
Esteban Paredes: Media hora de juego, que no se vio reflejada. El partido ya estaba definido y la táctica impidió que un jugador que siempre rinde por la Roja, mucho no pudiera dañar.
Claudio Borghi: No tiene la culpa que Alexis se lesionara a poco de jugar, pero sí de no prever que esto podía pasar. Fue muy claro que Campos Toro se demoró mucho en adaptarse.
Otro error y el más clásico, es que lleva meses con problemas por la banda izquierda y ya parece que es algo a propósito. La línea de tres defensores no da seguridad y los centrales que se utilizan no tienen la velocidad.
Arriba deja muy solo a Fernández y pese a que dice que el equipo es ofensivo, no crea mucho peligro y atrás deja tantos espacios que los 10 goles recibidos en tres partidos, representan claramente como es este equipo. Falta de equilibrio.
Borghi dice que Chile va al ataque y que prefiere ser goleado que salir a defender con todo. No es necesario ser ultraofensivo , para ganar. Uruguay juega con cuatro en el fondo y dos volantes centrales y lleva bastante tiempo haciendo más goles que el rival, que en el fútbol de toda la historia, es lo que importa.
Foto: Carlos Parra / Comunicaciones ANFP